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© textos de las entradas: Román Montull (twitter: @eusbio)
biólogo-naturalista / documentalista-divulgador científico.


… entra, mira, disfruta de las imágenes, aprende algo con ellas
y, si alguna te gusta especialmente, puedes llevártela a tu casa !!

– CASI TODOS LOS ORIGINALES MOSTRADOS ESTÁN EN VENTA

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lunes, 30 de abril de 2012

Anfibios anuros (sin cola)

Desde dos lugares del mundo muy distantes entre si, mostramos dos ejemplos de sapillos, como representantes de los anfibios anuros, ambos caracterizados por tener poblaciones muy localizadas geográficamente y por pertenecer a especies muy amenazadas por lo que se refiere a su status.


El sapillo balear o ferreret (Alytes muletensis). El año 1981 se descubrió con gran sorpresa que aún vivían ejemplares vivos de esta especie endémica, la cual hasta entonces solo se conocía por restos fósiles hallados en una cueva de Soller (1977-78). La población relicta habitaba unos pocos enclaves remotos (unos 200 km. cuadrados) en algunos de los barrancos encajonados en la Sierra de Tramuntana, de tan remoto acceso que la mantuvo a salvo de la presión predatoria y la competecia que supuso la llegada del hombre a las islas.

Mide unos escasos 40 mm de largo y su coloración es bastante variable por lo que respecta a la distribución de las manchas de un verde oliva que cubren su dorso. Su alimentación es básicamente insectívora cuando es adulto.

Los machos son los encargados de cuidar los huevos (unos 9-10) mientras estos se desarrollan, para ello los lleva enganchados a sus patas durante dos o tres semanas. Al final, los huevos eclosionan en el agua y tardan un año o incluso más en desarrollarse por completo.

 (tinta; medidas aprox. original: 13 x 15 cm.)

(témpera; medidas aprox. original: 12 x 17 cm.)

Dado su status, desde 1991 existe un plan de recuperación de la especie, el cual ha conseguido aumentar el número de efectivos y núcleos reproductores en estado natural al contar también con un programa de cría en cautividad para garantizar un número suficiente de ejemplares para repoblación o recolonización de hábitats.

(témpera; medidas aprox. original: 48 x 30 cm.)



La rana corroboree (Pseudophryne corroboree)

Las ranas corroboree del SE de Australia son ranas de pequeño tamaño (los adultos crecen solo hasta unos 25 mm.) y son una de las más llamativas ranas del mundo gracias a su diseño de manchas y rayas amarillas y negras, variable dependiendo de cada población. El patrón de cada rana también es diferente. Las rana corroboree sólo se encuentran en un área muy pequeña (unos 400 kms cuadrados) de bosques y turbales en el Parque Nacional de Kosciuszko, en Nueva Gales del Sur, una de las partes más frías del continente australiano. Viven sólo en altitudes superiores a los 1300 metros y hay 3 poblaciones principales de esta especie de ranas, dependiendo de su ubicación en la zona.

Su hábitat típico se halla en las turberas, manchas de pastizales y brezales húmedos y en los bosques montanos y subalpino circundantes en la región subalpina de las Snowy Mountains de Australia. En cuanto a su dieta, la ranas jóvenes comen escarabajos, hormigas, larvas de insectos y ácaros. Los adultos en su mayoría comen hormigas, pero también comen escarabajos y ácaros.

En cuanto al comportamiento reproductivo, las ranas corroboree tienen un ciclo de vida algo diferente de otras ranas. No empiezan la cría hasta los 4 años de edad y, a diferencia de la mayoría de otras ranas que se reproducen en primavera, éstas no lo hacen hasta principios del verano austral (en diciembre), entonces el macho construye un nido en alguna de las masas de esfagnos típicas de su hábitat. El Sphagnum es un tipo de musgo que retiene una gran cantidad de agua, a modo de una esponja, y por ello es esencial para la supervivencia de las ranas. Cuando la madriguera está terminada el macho empieza sus llamadas para atraer a las hembras (hasta una decena) e informar a otros machos de su presencia. Dentro de la madriguera, cada hembra pone hasta 38 huevos. El macho entonces pone el esperma directamente sobre los huevos y los fecunda.

Cada huevo está cubierto de una sustancia gelatinosa, la cual se infla rápidamente al absorber grandes cantidades de agua para evitar secarse durante el verano.

Los renacuajos se desarrollan en unas 4 semanas pero, a diferencia de otros renacuajos, permanecen en su gelatina de huevo unos 6-7 meses. Finalmente se independizan y abandonan el nido ya que éste está situado justo por encima del borde de una “piscina” natural, así las lluvias de otoño o el derretimiento de la nieve temprana suelen inundar la zona de nido, permitiendo entonces a los renacuajos salir del huevo y pasar a hacer vida libre en las piscinas para poder acabar de completar su desarrollo.

Esta especie no tiene ningún depredador conocido debido a sus secreciones de piel tóxicas ya que tienen alcaloides parecidos a los de las ranas dendrobátidas de América Central y América del Sur

La enfermedad de la quitridiomicosis es la principal amenaza para la supervivencia de esta especie. La prolongada sequía y el posible cambio climático son otras de las posibles amenazas.Se trata de una especie muy amenazada en cuanto a su status; actualmente, la exigua población que aún queda es monitoreada cada año por el Departamento de Medio Ambiente de Nueva Gales del Sur. Además, se están ensayando técnicas en el campo, con estanques artificiales en un entorno libre de la enfermedad, al excluir la presencia de los hongos, a la vez que se reintroducen huevos y ejemplares adultos en los mismos. También, a nivel de laboratorio, gracias al esfuerzo de diversas instituciones científicas, se ha establecido una población cautiva lo suficientemente grande y genéticamente diversa para intentar llevar adelante programas de cría en cautividad exitosos, que garanticen un stock suficiente de individuos para necesarias repoblaciones posteriores.

(témpera; medidas aprox. original: 48 x 30 cm.)

martes, 24 de abril de 2012

Anfibios urodelos (con cola)

La salamandra común (Salamandra salamandra) es una salamandra grande y robusta de cola más bien corta, inconfundible ya que es la única que presenta ese diseño característico de bandas y/o líneas amarillas o anaranjadas sobre un fondo de color negro. Son los típicos colores de advertencia en la naturaleza (colores aposemáticos) para indicar a los posibles depredadores que el individuo en cuestión es portador de sustancias tóxicas y que, por tanto, conviene no comérselo. De no ser así, la abundante secreción tóxica de su piel, irrita  la boca y los ojos del depredador que se arriesga a probarlo.
Con una amplia distribución europea, el diseño y la distribución de sus manchas puede variar mucho de un lugar a otro, dando lugar a múltiples subespecies locales.

(témpera; medidas con marco: 19,5 x 14,5 cm.)

La salamandra de anteojos (Salamandrina terdigitata) habita tierras del oeste de Italia y es una salamandra pequeña y bastante esbelta, con la cola más larga que la cabeza y el cuerpo. Su piel áspera y las costillas prominentes le dan a su cuerpo ese aspecto "segmentado" típico que presenta.

(témpera; medidas aprox. original: 48 x 30 cm.)

La salamandra de anteojos no duda en mostrar la parte posterior de la cola, de un intenso color rojo, para advertir y despistar a sus depredadores. Cuando se la captura puede fingir también estar muerta.

Su nombre proviene de sus prominentes ojos y de las manchas presentes en su cabeza.

Presenta 4 dedos en cada pata, a diferencia de las otras salamandras europeas, que tienen 5 en las patas posteriores y 4 en las anteriores.

(témpera; medidas con marco: 26 x 33,5 cm.)

ajolote /// salamandra gigante
(témpera; medidas aprox. cada original: 48 x 30 cm.)

Grandes peces !




El siluro (Silurus glanis). Es el pez de mayor talla de las aguas continentales euroasiáticas y uno de los más grandes de las aguas dulces de todo el mundo. Se trata de un pez de cuerpo alargado y deprovisto de escamas, tiene una gran cabeza dotada de varias barbas sensoriales que le ayudan a orientarse y a detectar su alimento en las aguas fangosas y posee una amplia boca, capaz de tragar presas grandes.
Dentro de su área de distribución natural, por ejemplo en el Danubio, no es raro encontrar ejemplares de 30 a 60 kg (incluso se han llegado a pescar excepcionalmente ejemplares de más de 300 kg)
Fué introducido ilegalmente en nuestro país, concretamente en el embalse de Mequinenza, en 1979-80, desde donde se ha ido expandiendo por gran parte de la cuenca, produciendo daños irreparables a la fauna fluvial autóctona ya que es un gran depredador consumiendo sobre todo peces, aunque también engullen anfibios y pollos de aves acuáticas.

(témpera; medidas con marco: 25 x 19 cm.) 


El gran tiburón blanco

Antecesores gigantes. Hace unos 60 millones de años, entre la era Mesozoica y la Cenozoica, cuando los océanos eran más cálidos, se produjo la aparición de un depredador acuático de proporciones magníficas, con la forma característica de un tiburón, pero de unos 20 m de longitud total y armado con unos dientes de 15 cm de largo. Se trataba del Carcharodon megalodon o megadiente, ya desaparecido de nuestros mares, no sin antes haber dejado un digno heredero en su trono, el jaquetón o gran tiburón blanco, perfectamente adaptado a los mares y oceános contemporáneos. 

El rey de los océanos. El gran tiburón blanco o Carcharodon carcharias ocupa hoy la cúspide de la pirámide alimenticia entre los animales marinos y se le puede encontrar, prácticamente, en todos los mares del mundo. Bastante más pequeño que su antepasado el megadiente, el mayor ejemplar pescado y tallado científicamente alcanzaba los 7,1 m., se pescó en pleno mar Mediterráneo, el 7 de abril de 1.987, y en su interior se encontraron un delfín, una tintorera entera de 1,60 m y los restos de una tortuga. En otros estómagos analizados se han encontrado desde leones marinos de 450 kg. de peso y tiburones de más de 2 m de longitud, lo que da buena idea de su enorme potencial predador. 

El gran blanco es en realidad un gran desconocido, por su difícil seguimiento. En cuanto a su hábitat, todo y preferir aguas templadas, lo podemos encontrar desde la superficie —cómo se ha desmotrado en numerosos encuentros fortuitos—, hasta los 1.200 m de profundidad, en pleno océano Atlántico; con la sola excepción de las frías aguas polares. Lo que parece claro es que no permanece en aguas intermedias, pasando de la superficie a aguas profundas directamente. En el Mediterráneo oriental se avista a menudo, ya que entran frecuentemente ejemplares provenientes del Mar Rojo. En nuestras costas hay citas esporádicas en el Mar Cantábrico y más regulares en el Mediterráneo: en 1878, se capturó un ejemplar de 6 m de largo, enfrente de las Islas Columbretes. En Noviembre de 1992, un ejemplar de 4,75 m embarrancó en Tossa de Mar (Costa Brava). 

Su técnica de caza consiste en deslizarse por el fondo siempre atento a las siluetas que se deslizan por encima, lo cual puede provocar algunos ataques involuntarios a personas, por confusión de su silueta con la de alguna foca o león marino, etc. de los que se alimenta. Su dieta, bastante ecléctica, se compone básicamente de peces en los ejemplares más jóvenes, y de mamíferos marinos, otros tiburones, tortugas y aves marinas en los más adultos, aunque no desechan la carroña, o animales muertos o moribundos. El ataque, más bien fortuito, de un tiburón blanco a un humano o embarcación, se debe más bien a razones lógicas de provocación, excitación, confusión e incluso curiosidad por parte del animal que a un claro ataque por su parte.

En el Mediterráneo, se han producido una docena de ataques desde 1952 (no todos probados que sean de tiburón blanco). Desde 1863 hay registrados 19 en el Archivo de Ataques de Tiburones. 

A diferencia de otros tiburones pelágicos, no siempre efectúa un reconocimiento previo al ataque, lo suele hacer por sorpresa, siempre de abajo a arriba o por la espalda, nunca de frente; de manera tan violenta y con un choque tan potente que en ocasiones dispara a la víctima por los aires. Esto hace que la presa quede fuera de combate y no pueda oponer resistencia, quedando a merced del depredador. 

El número de ejemplares existentes también es un misterio, aunque dada la disminución de ejemplares pescados en los últimos años y la cada vez menor talla de los mismos, hace sospechar que, desgraciadamente, este bello animal pueda encontrarse en claro receso demográfico e, incluso, cada vez más científicos temen por el más que posible riesgo de extinción de unos de los testimonios vivos que muestra una de las evoluciones biológicas más perfectas dentro del mundo animal. Aunque, también empiezan a surgir iniciativas que son un atisbo a la esperanza de un cambio de actitud generalizado hacia la especie. Así, Suráfrica ha pasado a ser el primer país en considerarlo especie protegida, cuando años antes le había declarado una guerra sin cuartel, en la que incluso intervino la Armada, con la utilización de minas, etc.En Australia también goza de protección desde hace tiempo. En California, donde también está protegido, hay santuarios marinos (Farallon National Wildlife Refuge) donde se le está estudiando en completa libertad, a base de identificar a todos y cada uno de los ejemplares, datos que ayudarán a conocer como es la especie en realidad y que servirán para rebatir la lamentable fama de "asesino" que arrastra, a la que han contribuido películas tan fantasiosas y populares como "Tiburón". 

- Peso: Los ejemplares mayores pueden llegar a pesar 3,5 toneladas 
- Sus dientes de unos 7,5 cm, pueden arrancar más de 30 kg de carne, de un solo bocado. 
- Su extraordinario olfato le permite detectar efluvios a casi medio kilómetro de distancia y captar sustancias que se encuentren diluídas en el agua en la proporción de una parte por cada millón y medio.

(témpera; medidas original, sin marco: 36 x 33 cm.)


El arapaima (Arapaima gigas) o pirarucú es un gran pez de la cuenca del Amazonas que puede llegar a alcanzar entre 2 y 3 metros de longitud y pesar unos 125 kg. Los padres cuidan de la prole durante un cierto tiempo hasta que ya pueden valerse un poco por si mismos. La madre cuida del nido y el padre acompaña a los jóvenes peces en sus primeras andanzas por el río
Ha constituido durante mucho tiempo el alimento principal de parte de la población humana amazónica. De él se aprovecha la carne, que también es secada y salada para conservarla durante mucho más tiempo. Tratando las partes cartilaginosas de su esqueleto se obtiene una especie de aceite. Su lengua, dura y provista de una especie de dientes, se utiliza como raspador. Sus grandes escamas son utilizadas  también como lima para las uñas, dada su rugosidad.

(témpera; medidas original, sin marco: 48 x 30 cm.)

ciclos biológicos

(témpera & tinta; medidas con marco: 23 x 28 cm.)


(témpera; medidas con marco: 23 x 28 cm.)


(témpera; medidas con marco: 23 x 28 cm.)
(témpera; medidas original, sin marco: 20 x 20 cm.)

lunes, 23 de abril de 2012

especies cinegéticas

(témpera; medidas con marco: 22 x 27 cm. cada uno)

De nuestras latitudes, se muestran dos de las especies de aves que han sido y son más utilizadas como especies cinegéticas, la montaraz patirroja (Alectoris rufa) y, en los ambientes acuáticos, el llamativo ánade real (Anas platyrhynchos), con su característico collar irisado en los machos (de color azul, verde o negro, dependiendo de como le incida la luz).

Por lo que se refiere a los mamíferos, el omnipresente conejo (Orictolagus cuniculus), oriundo de la Península Ibérica y que ha sido exportado a muchos otros países por su gran capacidad de reproducción (con efectos devastadores en el caso de Australia, ya que provocó la extinción de unas 60 especies de marsupiales, tan solo en Nueva Gales del Sur).
Antes de que ocurriese la plaga de la mixomatosis y la posterior hemorragia vírica que diezmaron las poblaciones de conejos en le monte mediterráneo, sus poblaciones constituían la base alimentaria trófica de toda la cadena alimentaria de muchos ecosistemas ibéricos, dependiendo en buena parte del conejo la supervivencia de los grandes depredadores emblemáticos de nuestras tierras y, actualmente, en estado de peligro la mayoría de ellos: lince, águila imperial, águila real, águila perdicera, buho real, etc. Tanto es así que, en la actualidad, muchos programas de reintroducción de algunas de esas especies pasa por la regeneración de las poblaciones de conejos en las áreas en cuestión.


(témpera; medidas con marco: 27 x 22 cm. cada uno)

La perdiz-1: los bandos

El bando de perdices debe su supervivencia a toda una serie de estrategias muy bien asimiladas en el acervo de la especie que le garantizan su continuidad y el poder reponerse de las muchas bajas que causa cada temporada de caza en el seno de sus poblaciones.

Ciclo anual. En invierno (de septiembre a enero), el tamaño de los bandos nos indica el buen estado de las poblaciones (de 4 a 25 individuos). En enero ya se forman las parejas reproductoras que construyen su nido desde abril. A partir de mayo hacen la puesta de los huevos (de 6 a 18) y los pollos eclosionan a partir de junio.
De junio a septiembre se observan los diferentes grupos familiares, formados por uno o más adultos y sus pollos. Son frecuentes bandos suprafamiliares.

Durante el periodo de nidificación la pareja reduce sus desplazamientos al máximo. La hembra incuba confiando en su camuflaje, mientras que el macho vigila desde un punto destacado, proclamando con sus cantos la posesión del territorio y expulsando a otros machos intrusos. La hembra toma algunos periodos de descanso (aproximadamente, cada hora) y aprovecha para comer, beber, bañarse o tomar baños de arena. El macho puede sustituirla en algunas ocasiones.

(tinta & acuarela; medidas de cada original, sin marco: 20 x 24 cm.)
Hay muchas más escenas disponibles de esta misma serie. Consultar !!!

Durante el invierno, la cohesión y el tamaño de los grupos es lo que les garantiza su supervivencia, aparte de la presencia de buena cobertura arbustiva que garantice su protección y de buenos lugares de descanso, alimentación y bebederos adecuados. Aparte, siempre hay algún individuo permanentemente alerta para poder detectar a tiempo los posibles peligros.

La perdiz-0: el crecimiento

La perdiz (Alectoris rufa), la bella patirroja, ave esteparia por excelencia con una gran resistencia a la carrera y a soportar –siempre que se gestionen correctamente sus poblaciones– la enorme presión cinegética que pesa sobre ella al ser codiciada pieza de caza desde tiempos inmemoriables.
Su arma para ello es el mirar de sacar adelante polladas numerosas y su gran adaptación al duro medio en que vive y que explota a la perfección.

(témpera; medidas con marco: 27 x 12 cm.)

los diversos estadios por los que pasa la perdiz hasta su completo desarrollo

(témpera; medidas con marco: 27 x 12 cm.)

diversos aspectos del día a día de la vida de la perdiz en fase de sacar adelante a su pollada

(témpera; medidas con marco: 30 x 30 cm.)


(témpera; medidas con marco: 27 x 24,5 cm.)

ORNITO-3: Nidificación

La nidificación de las aves. Todas las aves ponen huevos para reproducirse, a partir de ese momento, la mayoría necesitan de un nido más o menos acondicionado para llevar a cabo la incubación del mismo, algunos son meras depresiones en el mismo suelo y otros son súper elaborados al estar tejidos con ramas entrelazadas entre si, siguiendo un proceso muy complejo. Algunos solo se utilizan una temporada de cría, pero, otros son reutilizados una y otra vez y cada año se les añaden nuevos materiales, pudiendo llegar a ser unas superestructuras que pesan hasta una tonelada en el caso de los nidos de las cigüeñas y otras grandes aves

aguilucho cenizo /// cigüeña negra 
(témpera; medidas aprox. de cada original: 48 x 30 cm.) 

Águila calva (nidificación)
A falta de árboles adecuados, las grandes rapaces, las cigüeñas, los córvidos y otros grupos de aves, no dudan en utilizar edificaciones humanas u otras grandes estructuras, como las torres de las líneas eléctricas, para instalar sus nidos y disponer así de una atalaya privilegiada de observación.

(témpera; medidas original, sin marco: 20 x 16 cm.)

El cuco (Cuculus canorus) se ahorra todo el fastidioso trabajo de preparar un nido y prefiere poner su puesta en el nido de otras especies de pájaros una vez que estos inician su propia puesta, para ello vigila atentamente a la pareja propietaria del nido y sustituye un huevo de los suyos por uno propio cuando se le presenta la ocasión. Una vez el polluelo del cuco sale del huevo, inmediatamente se dedica a echar del nido a los otros huevos o polluelos existentes para poder acaparar así toda la atención, o sea, el alimento que sus nuevos progenitores llevan al nido sin cesar. Llega un momento en que el polluelo es mucho mayor que sus propios padres adoptivos, pero, éstos aún siguen alimentándolo sin parar, estimulados por la petición constante de alimento que hace el pollo intruso.

En el caso ilustrado, el cuco ha elegido el nido de un carricero (Acrocephalus scirpaceus). Abajo se pueden ver los huevos de ambas especies respectivamente, comprobándose el alto grado de imitación que hace el cuco del huevo del otro para que su sustitución en el nido pase totalmente desapercibida).

(témpera; medidas original, sin marco: 13 x 18 cm.)


paloma & quebrantahuesos (nidificación y puesta)
Aunque hay aves que, nada más eclosionar sus polluelos, éstos ya son capaces de salir corriendo a los pocos minutos de romper el cascarón (y, por tanto, tampoco necesitan de nidos muy elaborados, por lo que suelen ser simples depresiones en la arena o en la hierba) –aves nidífugas–, la mayoría necesitan de un tiempo más o menos largo de cuidados por parte de sus padres y necesitan estar unos periodos iniciales en el nido –aves nidícolas– a fin de poder crecer un poco, ya que nacen bastante desvalidos y necesitan el alimento y el calor que les proporcionan sus progenitores e ir desarrollando la musculatura y su primer plumaje que les permita los primeros vuelos de prueba.

(témpera; medidas aprox. original, sin marco: 18 x 20 cm.)

Huevos
de izquierda a derecha y de arriba abajo: aguilucho cenizo, urogallo, cigüeña negra, ibis eremita

La variedad de tamaños y colores, así como el número de huevos por puesta, es muy variable, dependiendo de las especies en cuestión. Los huevos de especies que anidan en el suelo o cuyos padres salen a menudo del nido, suelen estar pigmentados de forma que quedan camuflados cuando los progenitores abandonan el nido. Los huevos de especies grandes y cuya pareja suele turnarse de manera regular en el nido, acostumbran a ser blancos o de color crema.

(témpera; medidas con marco: 25,5 x 30 cm.)

Cajas nido. 
Una buena manera de favorecer la nidificación de especies en nuestros entornos más próximos o jardines es la construcción de cajas nido, siguiendo unas mínimas especificaciones de tamaño y medidas mínimas para cada especie en cuestión. Debido a que cada vez quedan menos árboles viejos o muertos, con sus correspondientes agujeros y grietas, ésta es una buena manera de atraer a ciertas especies de aves insectívoras beneficiosas.

(témpera; medidas original a, sin marco: 18 x 20 cm.)
(témpera; medidas original b, sin marco: 15 x 20 cm.)

domingo, 22 de abril de 2012

ORNITO-2: Aves

Picos y patas de aves, donde se muestra la gran especialización que pueden alcanzar ambas estructuras anatómicas a fin de ganar en eficacia en la búsqueda de los variados tipos de alimentos que componen la dieta de cada una de las especies mostradas.
(picos: martín pescador, pato cuchara, picogordo, halcón peregrino
patas: halcón peregrino, colimbo, petirrojo, avestruz)

(témpera; medidas: cabezas 25 x 7,5 cm.)
(témpera; medidas: patas 25 x 6 cm.)
se puede montar cada tira por separado
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Diversidad de aves de los ecosistemas ibéricos

(témpera; medidas con marco: 34,5 x 24,5 cm.)
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Diversas anátidas habituales de la Península Ibérica, con sus siluetas de vuelo características.

(tinta; medidas con marco: 26 x 20 cm.)
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Retratos de las especies de palomas características de los ecosistemas ibéricos.

(tinta; medidas con marco: 21 x 21 cm.)
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El mirlo acuático, con diversos flashes de su actividad siempre ligada al medio acuático.

(tinta; medidas con marco: 22 x 32 cm.)
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El págalo, un ave parásita que actúa como un auténtico pirata aéreo. Ágil voladora, asalta sin contemplaciones a charranes y gaviotas para robarles sus capturas, acosándoles hasta que las dejan caer. El de la ilustración corresponde a un Stercorarius longicaudus, que también sigue a los barcos de pesca en busca de los desechos de la pesca.

(témpera; medidas original: 17 x 12 cm.)
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El quetzal, mítica ave de la selva sudamericana, relacionada con la mitológica "serpiente emplumada".

(témpera; medidas original: 8 x 16 cm.)
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ORNITO-1: Rapaces ibéricas

Rapaces nocturnas ibéricas
De arriba abajo: autillo (Otus scops), buho real (Bubo bubo), buho chico (Asio otus), cárabo (Strix aluco) y mochuelo (Athene noctua).

(témpera; medidas de cada cuadrito: 10 x 15 cm.)
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Aguiluchos ibéricos (en vuelo)
Las especies de aguiluchos que podemos encontrar en la fauna ibérica, mostrando su librea en vuelo, vista desde arriba. Podemos ver una pareja de aguilucho cenizo y los machos del aguilucho pálido y del aguilucho papialbo.

(témpera; medidas: 16 x 18 cm.)
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Rapaces diurnas ibéricas (en vuelo)
Diversas aves rapaces representativas de los ecosistemas de la Península Ibérica,
en vuelo (vista desde abajo)
Se muestran (de arriba abajo y de izquierda a derecha: alimoche, gavilán, milano negro, azor, ratonero, águila perdicera, halcón peregrino, águila culebrera, buitre leonado.

(témpera; medidas: 29 x 19 cm.)
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Rapaces diurnas ibéricas 
Diversas aves rapaces representativas de los ecosistemas de la Península Ibérica, posadas


originales no disponibles; se aceptan ideas para su posible publicación en pósters o camisetas

viernes, 20 de abril de 2012

Invertebrados a millares !

La evolución ha producido una diversificación de formas que se han ido adaptando a los diferentes nichos ecológicos disponibles a lo largo y ancho de todo el planeta. Esa diversificación es súper evidente en el caso de los invertebrados, ya que llevan muchos millones de años de evolución continuada experimentada en los más variados ambientes, lo cual ha producido una gran variedad de modelos de organización, con gran número de especies dentro de cada uno de ellos, en general.

Su característica diferencial es que no tienen un eje rígido que soporte toda la estructura de su cuerpo, sino que el armazón  que les da rigidez está formado por una especie de coraza externa, más o menos rígida, a modo de esqueleto externo, en donde se insertan los músculos.

(témpera; medidas con marco: 32 x 22 cm.)


(témpera; medidas con marco: 36,5 x 31,5 cm.)



(témpera; medidas con marco: 19 x 14,5 cm.)

Organismos de lo más diversos !!!

La evolución ha dado lugar a un enorme número de formas vivientes con estrategias de lo más variopintas que les permiten poder enfrentarse con éxito a los retos ambientales reinantes en cada lugar donde viven esas especies.

Depredadores y presas. Las relaciones interespecíficas entre esas mismas especies, por ejemplo las relaciones entre depredador y presa, van modelando de manera continua a las poblaciones de las especies implicadas, tanto en lo que se refiere a su morfología como a sus estrategias y dinámicas poblacionales.

En las siguientes ilustraciones podemos encontrar variados ejemplos de técnicas especializadas en ese sentido, tanto para mirar de obtener alimento por parte de los depredadores, como de técnicas para defenderse de los mismos, por parte de las presas.

Así, los depredadores aquí mostrados utilizan desde el arte del engaño, utilizado por el rape, que se camufla en el fondo y mueve una especie de señuelo que simula un gusano, para atraer a sus posibles presas, hasta la persecución activa, posibilitada por el gran hidrodinamismo del cuerpo fusiforme del tiburón gris. Otros, como la araña tigre, construyen trampas en forma de tela y esperan pacientemente a que alguna presa caiga en ellas o buscan aquí y allá, escarbando en el suelo con sus robustas patas, esperando encontrar insectos, anfibios, reptiles o saquear algún nido de ave o tortuga, como hace el caracara moñudo.

(témpera; medidas original: 30 x 20 cm.)

Por lo que hace a las presas, éstas se defienden tanto de manera pasiva como activa. En lo ejemplos mostrados podemos observar como, en los mares tropicales, los peces erizos inflan su cuerpo a modo de globo cubierto de espinos, con lo que dificultan mucho que un depredador les pueda hincar el diente, mientras que los peces escorpión se exhiben y nadan majestuosamente, desplegando al máximo sus aletas en forma de velo, mostrando sus vivos colores que advierten sobre el potencial peligro de sus largas espinas venenosas.
En el desierto americano, podemos encontrar entre los reptiles, tanto métodos de defensa pasiva, como hacen las tortugas Gopherus sp., que confían en la dureza de sus caparazones para resguardarse dentro cuando los coyotes las acechan, hasta mecanismos de clara distracción, como hace el lagarto cuckwalla, que no duda en desprenderse de su cola, la cual sigue moviéndose con rítmicas sacudidas mientras aprovecha el lagarto para escabullirse sin más.


(témpera; medidas original: 33 x 20 cm.)
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Convergencia evolutiva
La evolución puede llegar al extremo de que especies de origen filogenético muy distinto pueden alcanzar un diseño funcional muy similar llegando al mismo por muy diferentes vías. En el ejemplo, grupos de vertebrados muy variados, habitantes todos ellos del medio marino, aunque, si exceptuamos al tiburón, todos son vertebrados terrestres que han regresado al medio acuático, desarrollando procesos adaptativos de convergencia hacía una morfología similar que les permite reducir al máximo el rozamiento con el líquido elemento, aumentar su flotabilidad y gran capacidad natatoria.


En el caso del tiburón, el ictiosaurio y el delfín, sus aletas dorsales, aunque se han originado por procesos evolutivos totalmente diferentes, son muy similares por un proceso de convergencia evolutiva al realizar la misma función y, por tanto, son órganos análogos. En cambio, las aletas pectorales del ictiosaurio, el delfín, la foca y el pingüino tienen el mismo origen filogenético (extremidades anteriores) y por el mismo proceso de convergencia evolutiva hacen una función parecida, pero, en este caso se trata de órganos homólogos.
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Simbiosis. En algunos casos, la evolución entre especies ha llegado al extremo que los comportamientos de las especies implicadas se acopla de tal forma que todas ellas sacan un beneficio mútuo (simbiosis). En este caso, el cocodrilo del Nilo tiene un equipo de aves a su disposición, el chorlito egipcio y la avefría espolonada, que le limpian la boca de restos de comida y parásitos, a la vez que le pueden avisar de algún que otro peligro con sus gritos y, a su vez, las aves tienen una fuente extra de comida a su disposición.

(témpera; medidas original: 18 x 13 cm.)
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Competencia entre especies.
La competencia entre especies es un factor decisivo en la evolución de las mismas. La competencia interespecífica aparece cuando dos o más especies con necesidades ecológicas parecidas y un comportamiento similar se ven obligadas a cohabitar en un mismo lugar. En casos extremos puede llegar a la sustitución de una especie, perfectamente adaptada a un medio, que es expulsada por otra recién llegada pero mucho más competitiva por haber evolucionado en un medio con mayor presión evolutiva previa. Los lobos marsupiales desempeñaban el papel de supercarnívoros entre la fauna marsupial de Australia, hasta que se vieron ampliamente superados, en cuanto a eficacia en la caza, por los dingos provenientes de los perros asilvestrados que trajeron los aborígenes consigo.

(témpera; medidas original: 24 x 18 cm.)
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martes, 10 de abril de 2012

El caballo, evolución para la carrera

Los organismos a lo largo del tiempo van evolucionando para adaptarse mejor a las condiciones reinantes en el medio o a los cambios que se van produciendo en el mismo, a fin de explotar con una mayor eficacia los recursos existentes. El caso del caballo es un buen ejemplo para poder apreciarlo, tal como se desprende de los estudios del gran paleontólogo George G. Simpson.

Así, a partir de pequeños cambios en el seno de sus poblaciones, y partiendo de ejemplares de principios del Eoceno (unos 53 m.a. atrás), de tamaño aproximado a un perro, como el Hyracotherium (o Eohippus), se ha ido modelando la estampa que tenemos del caballo (Equus), tal como lo conocemos en la actualidad. Así, en una tendencia continuada que llevó a la progresiva reducción de los dedos de las patas, hasta quedar reducido a uno solo en forma de casco, que permitió a estos équidos ser cada vez más veloces y poder huir así de sus depredadores o buscar mejores pastos lejanos, ya que a lo largo de ese proceso también pasaron de ser ramoneadores a herbívoros pastadores al ir modificando, a la vez que la estructura de sus patas, también la estructura de sus dientes, los cuales pasaron de presentar cúspides idóneas para cortar ramillas a tener coronas trituradoras adecuadas para machacar el pasto. 

Los estadios intermedios de este proceso los tenemos representados por el Mesohippus, de principios del Oligoceno (unos 35 m.a. atrás), por el Merychippus, de mitad del Mioceno (unos 18 m.a. atrás) y por el Pliohippus, de finales del Plioceno (unos 2 m.a. atrás).

(témpera; medidas: 57 x 22 cm.)